
En el Espacio Cultural Carlos Gardel, Olleros 3640, en el barrio de Chacarita, hay distintas propuestas en abril:
El viernes 10 a las 20hs se presenta “Como quien no quiere la cosa”.
El baño público de un centro cultural es el escenario de un encuentro casual entre dos personas con objetivos muy diferentes pero igual de oscuros, en este ámbito se desarrolla un juego de engaños y traiciones, la verdad es un lujo que nadie se puede permitir, la desconfianza es la única certeza y el límite entre la víctima y el verdugo es difuso, aquí nada es lo que parece y nadie sabe quién saldrá victorioso.
El sábado 11 a las 20hs llega “Improcaos”.
Un show. Cero guión. 100% riesgo.
Cinco improvisadores. Una hoja en blanco. El público al mando.
Improcaos es un grupo de improvisación teatral, cinco artistas que suben al escenario sin red y sin libreto. Su materia prima es el instante. Su motor, el caos creativo. Y su cómplice fundamental, el público.
En cada función, los espectadores deciden títulos, estilos, giros inesperados y hasta los destinos de los personajes. A partir de esas propuestas, Improcaos construye historias en tiempo real que desafían la lógica, juegan con lo absurdo y celebran lo imprevisible. No hay escenas prefabricadas ni finales ensayados: cada función es única e irrepetible.
Improcaos convierte la hoja en blanco en un universo de posibilidades. Lo inesperado se vuelve regla. El error, oportunidad. El caos se alinea con la imaginación para dar lugar a un espectáculo vibrante, dinámico y lleno de humor.
Más que una obra, es una experiencia compartida. Un ida y vuelta constante donde el escenario y la platea laten al mismo ritmo.
Improvisación teatral en estado puro.
Integrantes: Dany, Flor, Lupi, Naza y Nora.
El viernes 17 a las 21hs será el turno de la Peña del Gardel Festival ATP.
Peña Folklórica que reúne a los amantes de la danza y la música de dicho género.
El sábado 18 a las 20hs se presenta Cuarteto en concierto.
El grupo, integrado por destacados músicos argentinos, propone un recorrido sonoro que fusiona la riqueza rítmica y melódica de la música latinoamericana con la libertad expresiva del jazz. A partir de composiciones propias —y de obras de otros autores reinterpretadas desde una mirada personal—, el cuarteto articula géneros como la chacarera, el candombe y diversos ritmos afrocubanos y brasileños, explorando sus puntos de contacto con la armonía moderna, la improvisación y la interacción colectiva. Su música se caracteriza por el equilibrio entre lo compositivo y lo improvisado, la búsqueda de nuevas texturas y una profunda conexión con las raíces latinoamericanas. Actualmente, el cuarteto se presenta en el circuito de música de Argentina, ofreciendo un repertorio que incluye obras de su más reciente álbum, “Lucía”, junto con versiones renovadas de composiciones de sus discos anteriores: “Un Mundo de Cuatro Cuerdas”, “Quijotes” y “Amanda”.
Integrantes: Ariana Aldariz, Octavio Caruso, Santiago Varela y Roberto Moreno Composición y Arreglos Jazz latinoamericano y repertorio propio: Roberto Moreno,
El viernes 24 a las 20hs llega Septeto el Estaño.
Propuesta tanguera dedicada a dos grandes exponentes del tango de vanguardia de los años 60 y 70 Astor Piazzolla y Eduardo Rovira. El tango respira y suena distinto.
Espectáculo multimedia con proyecciones y fotos del Buenos Aires de esos años.
Saxo Soprano: Gabriel Herrera
Saxo Alto: Gustavo Dinerstein
Saxo Tenor: Gabriel Barbato
Saxo Barítono: Horacio Cuello
Guitarra: Armando De La Vega
Bajo: Bucky Arcella
Batería: Daniel San José
El sábado 25 a las 20hs será el turno de “Los árboles mueren de pie”.
El clásico de Alejandro Casona, en una adaptación que mantiene la línea que creó el autor, demostrando que los clásicos siempre lo son y lo serán. La historia de cuatro personajes que deciden jugar con la mentira para poder ser un poco más felices ellos y hacer feliz a los demás, sigue teniendo vigencia a través del tiempo.
“Los árboles mueren de pie”, muestra como a través de una dulce mentira, la realidad puede ser menos dura, aunque no deje de ser la dura realidad. Esta puesta está ambientada en la década del ’50, con vestuario y escenografía acorde a la época. Distintos toques musicales, aportan a algunas escenas los elementos necesarios para llegar al espectador. Tanto desde la adaptación como desde la puesta en escena, su adaptador y director le ha puesto muchos toques de humor que llevan a una versión no solo sentimental y emotiva, si no también, a que el espectador disfrute de un clásico literario mucho más divertido sin perder la esencia que Alejandro Casona quiso dar a esta obra.
Entradas a la gorra.

