
En Moria Galería, Thames 608, en el barrio de Villa Crespo, se exhiben dos exposiciones en abril:
“Metafísica Otaku 2” de Nicolás Requena.
En la “Metafísica Otaku 2” existe una posibilidad desde el plano físico de entender una sensibilidad virtual. Fuera de esta sala, es difícil tomar conciencia de lo que está fuera de foco en nuestro campo de visión, pero en estas obras podemos disfrutar, es decir, tomarnos el tiempo de recorrer y prestar atención tanto a lo borroso como a lo preciso. Esta posibilidad da lugar a la convivencia en simultáneo de lo real y lo virtual como asociaciones entre el foco/la consciencia y el desenfoque/el preconsciente. Porque se sabe que el foco tiene efectos realistas, este acuerdo que las obras proponen abre una sensibilidad en la que podemos notar un desdoblamiento de lo físico que se adhiere al mismo plano que lo intangible. Estamos ante una mecánica de la perspectiva doble, el esqueleto de la segunda metafísica otaku que asoma entre la niebla. En foco: la incógnita. Detrás de la bruma: el animé.
“Hay una serpiente en mi bota” de Santiago Paredes.
Las piezas que componen Hay una serpiente en mi bota, fueron creadas digitalmente y pensadas para ser materializadas en superficies terciopeladas, de formas caprichosas e inverosímiles.
Su obra es la unión de varios universos disímiles pero complementarios; que giran en torno a la condición de culto y condición de uso de los objetos cotidianos. Sus escenas se componen de múltiples referentes, apropiaciones y simulaciones en un diálogo con la historia de las imágenes.
La exposición gira en torno a diferentes intereses creando un universo visual teñido de duda, entre lo que es y lo que representa. Cada elemento que compone la muestra actúa como una expresión mínima de sentido, acentuando la singular belleza de cada objeto para potenciar la habilidad de ver nuevas formas.
Las exposiciones se pueden visitar de jueves a sábados de 16 a 20hs.

