
El Tejón es un bar y teatro o un teatro que tiene un bar. Malena y Fabián abrieron hace casi cinco años, en plena pandemia, este hermoso espacio cultural barrial en La Paternal.
Charlamos con Malena Vince quien junto a su pareja Fabián abrió el bar teatro El Tejón, ubicado en avenida Álvarez Jonte 1969, en el barrio de La Paternal. Nos contó cómo fue inaugurar este espacio y cómo se fue metiendo en alma del barrio.
¿Cuándo abrieron El Tejón?
Abrimos en plena pandemia. El proyecto se venía gestando mucho tiempo antes y en marzo, antes de las restricciones, estábamos con la obra de infraestructura terminada, pero había que llenar el local con todo lo necesario para funcionar, entonces con el bache pandémico nos tuvimos que reacomodar. En un momento nos vinimos a vivir acá para empezar a habitarlo porque teníamos un proyecto que no pudo ser y también estábamos muy cortos de plata, y para no pagar alquiler nos mudamos acá.
Cuando empezó el calorcito y a activarse un poco dijimos: metamoslé. Tomamos la decisión de que priorizar y elegimos el bar para poder trabajar, entonces la sala no la pudimos terminar, hasta un tiempo después. Fue una decisión un poco dolorosa, pero con el tiempo nos dimos cuenta que fue una buena medida porque nos posibilitó conocer al barrio, a la gente.
Había muchas dudas de los vecinos y vecinas sobre qué era esto de que sea un teatro bar, entraban preguntando si era un café concert, cómo funciona y les decíamos que es un teatro y un bar, las dos cosas.
Tener el patio fue buenísimo porque nos posibilitó trabajar en medio de la pandemia, se redimensionó muchísimo. Se fue ordenando todo de a poco. Una amiga tenía una obra para estrenar en un espacio que cerró cuando nosotros estábamos abriendo, le dijimos que la venga a hacer acá. La estrenamos en el patio, de hecho la obra cada tanto vuelve porque es una obra que se adapta al espacio patio, usan la escalera, es muy lindo.
¿Por qué eligieron La Paternal?
Cuando empezamos a buscar espacio, mirábamos en Boedo también, teníamos un rango de barrios y lo que nos pasó es que La Paternal nos gustó mucho, nos gusta mucho y estamos muy felices de que sea acá. Ninguno de los dos es oriundo de La Paternal, pero estamos muy contentos de esta idea de barrio, los dos somos de barrio, y La Paternal todavía conserva este espíritu súper lindo bien de barrio. Nos sentimos muy acogidos, la gente está muy contenta y son muy amorosos.
Al abrir primero el bar nos posibilitó conocer gente que de otra manera no lo hubiésemos hecho porque tal vez no es gente que va habitualmente al teatro pero si viene a tomarse un café. Nos hicimos de amigos nuevos.
¿Por qué le pusieron El Tejón?
Comenzó como un chiste entre los amigos porque es Jonte al revés. A mí mucho no me convencía el nombre, pero ya lo habían nombrado tanto que ya no daba para cambiarlo. Además empezamos a investigar un poco sobre este bicho que es el tejón y nos gustó porque son animales muy sociables que suelen vivir en grupos, son muy familieros y amigueros.
¿Cuándo comenzó a funcionar la sala?
Primero funcionó para ensayos, y en 2022 pudimos terminar algunas cuestiones como las luces, compramos las sillas y unas gradas, a partir de ahí se habilitaron funciones como un espectáculo de relatos, estuvo Teatro x la Identidad que fue súper lindo, se presentó el libro de Irene Ferrari “En alguna hora de la tarde se desespera un pájaro”. Se fue acomodando.
Como el espacio es medio dinámico, está todo conectado, se puede hacer afuera o en la sala, se pueden armar distintos formatos. A veces hay música. En la terraza vamos a hacer el camarín.
¿Qué actividades tienen ahora?
Hay talleres de teatro para adultes y chiques, de danza para niñes, de canto, de poesía, de cine. También el espacio se alquila para ensayar teatro o música. Durante mucho tiempo ensayó la murga de estilo uruguayo “Los enanos albinos”, después se mudaron porque son bochincheros, siempre hay algo. Ahora ensaya otra murga los sábados.
Es una zona con pocos espacios teatrales
Hay algunos, lo que pasa es que muchos no están abiertos al frente, tenés que saber que ahí, detrás de esa puerta hay un teatro, o te tienen que haber invitado y mucha gente es tímida con el teatro si no consume habitualmente, que tal vez tiene idea de que se va a aburrir, de que todo es drama.
Con la obra “Dicen que no hablan las plantas”, es una comedia, corta y está en verso. La súper recomendamos porque es algo distinto y ha venido gente a comer y les decimos: dale una oportunidad y siempre termina siendo una experiencia positiva.
Como el espacio es un híbrido, se ve de afuera, te preguntás qué es, podés entrar, podés tomar algo e irte y tal vez volver en otra ocasión a escuchar música o ver una obra. Es muy dinámico.
La sala tiene nombre
La sala se llama Margarita Roncarolo, en homenaje a la docente, escritora y performer cordobesa, era muy grosa. El cartel dice: “Rosa o muerte” porque es un poema de ella. En la inauguración formal de la sala hubo una performance con relatos, actuación, una mezclita de cosas, de alumnos de ella que se llama “Mito fundante”.
Horario de atención:
Martes a sábados de 12 a 19hs. Y los viernes y sábados hasta más tarde cuando hay algún evento.
Instagram: @teatro_eltejon


